4.8.08

Invocacion al Espiritu Santo



h Espiritu Santo,
por intercesión de la Reina de Pentecostes,
sana mi mente de la irreflexión, de la ignorancia,
los olvidos, los prejuicios, los errores, la perversión,
y dame en todo sabiduria, Jesucristo Verdad.

Sana mi corazon de la indiferencia,
de la desconfianza, las malas inclinaciones,
las pasiones, los sentimentalismos,
y engendra en mi los gustos, los sentimientos
e inclinaciones, Jesucristo Vida.

Sana mi voluntad del desgano, de la ligereza,
de la inconstancia, de la pereza, de la obstinación
y de las malas constumbres,
y concive en mi a Jesucristo Camino,
el amor nuevo a todo lo que ama
Jesucristo y a Jesucristo mismo.

Eleva a lo divino:
mi inteligencia con el don de entendimiento,
mi saber con el don de sabiduria,
el conocimiento con el don de ciencia,
la prudencia con el don de consejo,
la justicia con el don de piedad,
la fortaleza con el don de fuerza espiritual,
la templanza con el temor de Dios.


29.7.08

Virgen de Guadalupe


¡h Purisima Virgen de Guadalupe! Alcanzame de tu divino Hijo el perdon de mis pecados, bendición para mi trabajo, remedio a mis enfermedades y necesidades y todo lo que Tu creas conveniente pedir para mi y mi familia.
¡Oh Santa Madre de Dios! No desprecies las suplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, libranos de todos los peligros.
¡Oh Virgen llena de gloria y de bendición!
Por Cristo Nuestro Señor.
Asi sea.


San Expedito



San Expedito de las causas justas y urgentes, intercede por mi junto a Nuestro Señor Jesuscristo, para que venga en mi socorro en esta hora de aflicción y desesperanza.

San Expedito tú que eres el Santo guerrero. Tú que eres el Santo de los afligidos. Tú que eres el Santo de los desesperados. Tú que eres el Santo de las causas urgentes, protégeme, ayúdame, otorgándome: fuerza, coraje y serenidad. ¡Atiende mi pedido!

San Expedito, ayúdame a superar estas horas difíciles, protégeme de todos los que puedan perjudicarme, protege a mi familia, atiende mi pedido con urgencia. Devuélveme la Paz y la tranquilidad. ¡San Expedito! Estaré agradecido por el resto de mi vida y propagaré tu nombre a todos los que tienen Fe. Muchas Gracias.


17.7.08

Decalogo de la serenidad


1. Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.

2. Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie, sino a mi mismo.

3. Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en este también.

4. Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten todas a mis deseos.

5. Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura; recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

6. Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.

7. Sólo por hoy haré por lo menos una cosa que no deseo hacer; y si me sintiera ofendido en mis sentimientos procuraré que nadie se entere.

8. Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré. Y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.

9. Sólo por hoy creeré firmemente, aunque las circunstancias demuestren lo contrario, que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie existiera en el mundo.

10. Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.

Juan XXIII

No te rindas


No te rindas, aún estás a tiempo

De alcanzar y comenzar de nuevo,

Aceptar tus sombras,

Enterrar tus miedos,

Liberar el lastre,

Retomar el vuelo.


No te rindas que la vida es eso,

Continuar el viaje,

Perseguir tus sueños,

Destrabar el tiempo,

Correr los escombros,

Y destapar el cielo.


No te rindas, por favor no cedas,

Aunque el frío queme,

Aunque el miedo muerda,

Aunque el sol se esconda,

Y se calle el viento,

Aún hay fuego en tu alma

Aún hay vida en tus sueños.


Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo

Porque lo has querido y porque te quiero

Porque existe el vino y el amor, es cierto.

Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,

Quitar los cerrojos,

Abandonar las murallas que te protegieron,

Vivir la vida y aceptar el reto,

Recuperar la risa,

Ensayar un canto,


Bajar la guardia y extender las manos

Desplegar las alas

E intentar de nuevo,

Celebrar la vida y retomar los cielos.


No te rindas, por favor no cedas,

Aunque el frío queme,

Aunque el miedo muerda,

Aunque el sol se ponga y se calle el viento,

Aún hay fuego en tu alma,

Aún hay vida en tus sueños


Porque cada día es un comienzo nuevo,

Porque esta es la hora y el mejor momento.

Porque no estás solo, porque yo te quiero.

Mario Benedetti

16.7.08

No te des por vencido


¡PIU AVANTI!

No te des por vencido, ni aún vencido,
no te sientas esclavo, ni aún esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y acomete feroz, ya mal herido.

Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde estupidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.

Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua, y no la implora…

¡Qué muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza !

Almafuerte


Oracion para cuando conduzca




Espíritu de Luz, guíame siempre que conduzco. Llevame hacia donde debo ir; entonado contigo, dirigido por tí. Enseñale a los otros a vislumbrarme con exactitud. Mantenme alerto; que sienta tu dirección y regrese sano con tu amor. Gracias Padre.